Publicidad

 

 

 
 
Categorias de relatos
· Amor Filial · Autosatisfacción · Confesiones · Control Mental
· Dominación · Erotismo y Amor · Fantasías Eróticas · Fetichismo
· Gays · Grandes Relatos · Hetero: General · Infidelidad
· Primera vez · Intercambios · Interracial · Jovencitas
· Lesbicos · Orgias · No Consentido · Parodias
· Sadomaso · Sexo Anal · Sexo con maduras · Sexo con maduras
· Sexo Virtual · Transexuales · Voyerismo · Zoofilia
· Otros...

TOP RELATOS
- Mi fantasía: Mi fantas...
- Hetero: Viaje fructífe...
- Infidelidad: Mi esposa...
- La primera: La primera...
- La puta: de Norma...
- UN DEBUT: IMPRESIONANT...
- Debut: UNA TARDE DE LL...
- Primera Vez: Primera V...
- Debut: ella era y sigu...
- Violacion: consentida...
RELATO RECOMENDADO
Virginidad: COMO PERDI MI VIRGINIDAD
Mi nombre es Claudia tengo 18 años cumplidos y a penas hace poco termine la secundaria, lo cierto es que un día termidadas las clases ya graduados Richard un chico lindo que t Relato erotico:

Adúltero incontrolado II


Un nuevo día y yo me sentía resplandeciente, habían desaparecido de mi mente toda clase de complejos y de culpas y estaba deseosa de que llegara otro momento de intenso placer, lo buscaba con ahínco, estaba deseosa de que llegara la hora de volver a hacer el amor con Jarek.

Un nuevo día y yo me sentía resplandeciente, habían desaparecido de mi mente toda clase de complejos y de culpas y estaba deseosa de que llegara otro momento de intenso placer, lo buscaba con ahínco, estaba deseosa de que llegara la hora de volver a hacer el amor con Jarek.

Esa mañana me encontraba en la terraza regando las plantas con un minishort de lycra y una blusa amplia. Ignacio al que veía perfectamente desde la terraza, estaba lavando el coche en la calle y Jarek teóricamente durmiendo. Pero en una de esas, al estar regando mis rosas rojas, noté como alguien me despojaba del short y de mis braguitas dejándo las dos prendas a la altura de mis tobillos. Ni siquiera me volví, sabía que era Jarek al ataque y me dejé hacer, no tarde en lubricarme, pues estaba supersusy en esos días. Me eché sobre la jardinera para que Jarek tuviera mejor linea de tiro mientras Ignacio me sonreía y me saludaba desde la calle. Jarek estaba desnudo y me pasó su miembro por el culo, después inspeccionó mi húmeda rajita y aprovechó para lubricar mi otro agujerito que aunque debo decir no me gusta demasiado que me follen por detrás, esa vez sentí un gusto mayor que nunca. Primero introdujo un dedo para irse abriendo camino, luego dos... Sus manos se agarraron a mis tetas bajo la blusa y su gran polla se abría paso en el reducido agujero de mi culito. Lo hacía con suavidad, intentando adaptar la entrada de su poderoso aparato y lentamente se fué adaptando a los músculos de mi ano con suma facilidad, hasta notar como el glande había conseguido pasar. De pronto entró la mitad de su tronco de golpe y lancé un pequeño grito, pues me hizo bastante daño.- Ahhhh.Ignacio miró hacia arriba extrañado:- ¿Que te pasa? - me preguntó mi novio desde la calle mientras Jarek tenía metida la mitad de su estaca en mi culito.- Nada, nada, cariño, me he pinchado con una rosa. - disimulé.Desde allí podía ver la cara de gilipollas de mi novio, mirandome con extrañeza. Jarek no dejaba de follarme el culo con maestría introduciéndo cada vez más adentro su potente pene. Todavía sentía algo de dolor, pero intentaba controlar mis gemidos y mis gritos, el placer era aún más intenso y la habilidad de Jarek hacía que aquello fuera maravilloso, él giraba mis caderas con sus manos y entrando en mi culo con delicadeza, saliendo despacio y volviendo a entrar con lentitud en mi dolorido culo. Tuve mi primer orgasmo que apagué cerrando los ojos y mordiéndome el labio inferior. Al rató fue Jarek el que se vino dentro de mi acompañando el ritmo con una fuerte respiración. Al sacar su polla de mi agujerito, me volví y le sonreí. Me dejó allí con mis pantaloncitos y braguitas en los tobillos, las piernas temblorosas y un escalofrío por todo mi cuerpo. Así permanecí un rato captando en mi interior los espasmos del placer. Nunca había sentido nada parecido al follarme por el culo y nunca nadie había conseguido darme tanto gusto de esa forma.

Ignacio no podía imaginar lo que había ocurrido.Jarek y yo buscabamos por todos los medios posibles volver a tener más y más agradables encuentros, intentando que Ignacio estuviera cerca, pues aquello era algo que nos daba un morbo terrible y nos excitaba sobremanera.Esa misma tarde fuimos a unos grandes almacenes ya que yo necesitaba comprarme algo de ropa. Ya habíamos quedado Jarek y yo en vernos en la sección de lencería y bañadores a una determinada hora. La cosa la organizamos de tal manera que Jarek se quedó en la sección de fotografía y mi novio me acompañó a la sección de lencería. Me metí en el probador con dos bodys y unas cuantas braguitas y sujetadores, que fui probándome mientras Ignacio me esperaba al otro lado de la cortina sujetando las prendas que ya me iba probando. Llegó la hora señalada con mi cómplice y le dije a mi chico:- Cariño, en las estanterías del fondo hay un conjunto negro muy sexy que he visto antes, ¿podrías traérmelo mientras me pruebo estos?Ignacio sabía bien lo que me gustaba (y lo que a él le gustaba ) en cuestión de ropa interior y obedeció mi solicitud yendo a buscar lo que le había pedido. A los pocos segundos, Jarek, que estaba al acecho se coló rapidamente dentro del probador conmigo intentando que nadie le viera entrar. Se quedó observándome y me hizo un gesto a modo de ok, ya que el conjunto de braguitas y sostén de color negro parecieron gustarle bastante. Se puso detrás de mí y me abrazó acariciando mi cintura, mis brazos, mis pechos por encima del sostén...
Al momento se oyó la voz de Ignacio al otro lado:- Cariño, ¿es este el conjunto que me pedías?Agarré la cortina y asomé solo la cabeza. A todo esto Jarek continuaba magreándo todo mi cuerpo.- Si este es, gracias. - le respondí a mi novio, sacando una mano por la cortina y cogiendo el nuevo conjunto.- ¿Quieres que entre contigo? - me preguntó de pronto Ignacio.Tragué saliva, pues en ese momento la excitación y el peligro estaban en su máximo explendor.- No, mi amor, no entres. Prefiero sorprenderte luego en casa. - Vale, como tu quieras.- Además quiero que me vayas trayendo cosas ¿vale?.Jarek había soltado el corchete de mi sujetador y éste cayó al suelo. Me volvió a abrazar por detras acariciando mis tetas, pellizcando mis pezones. Yo estiré los brazos por encima de mi cabeza y le acariciaba su pelo arqueando mi espalda para que pudiera acariciarme sin problemas desde detrás de mi. Su mano se introdujo dentro de las braguitas y rozó mi vello púbico, intenté apagar un gemido como pude. Ignacio estaba a medio metro tan solo separados por una cortina. Jarek me despojó de las braguitas, deslizandolas con lentitud por mis piernas mientras su lengua recorría mi culo, mis muslos, mis pantorrillas... El gusto que sentía era enorme y emití algún pequeño gemido.- ¿Que te pasa? - me preguntó intrigado mi novio desde el otro lado.- Nada, nada... - disimulé como pude.- ¿Quieres que te ayude? - preguntó de nuevo Ignacio.- No, no cariño, yo me arreglo sola.Jarek se desvistió por completo y le susurré al oído:- Estás loco, cabrón.- Y tu estas gozando a tope ¿no? - me contestó en otro susurro.No contesté aunque era evidente mi calentura. Puse una pierna sobre el taburete y Jarek se agachó chupándo la parte interior de mis muslos y acariciando mi culo. Su habilidosa lengua volvió a darme un gusto increíble jugando con mis labios vaginales y mi clítoris. Como no podía reprimir todos mis jadeos le pedí a Ignacio que me trajese más modelos, momentó que aprovechó Jarek para cambiar las posiciones y sentarse en el taburete. Me metí en la boca su duro miembro y lo succioné como si no hubiera comido en varios días, trabajando con mi lengua por su capullo y saboreando sus dulces jugos. Tenía la polla dura como una piedra y sin dudarlo me senté de espaldas a él sobre su verga metiéndomela hasta lo más hondo de mi ser. Empecé a cabalgar sobre el tieso falo de Jarek y mis tetas bailaban al compás. Él respiraba con dificultad y apoyaba su boca en mi espalda para no hacer ruido.- Ya estoy aqui - dijo mi novio al otro lado del probador.Por un momento nos quedamos parados por el susto de oir su voz, pero a continuación seguimos follando con ganas.- Espera un momento... - le dije a Ignacio con la voz entrecortada debido al bamboleo.- ¿Que te ocurre? - preguntó con preocupación mi novio.- Nada, que no este modelo me entra justo y me roza un poco - le contesté imitando la ironía de Jarek, que intentaba aguantarse la risa.Seguimos follando y emitiendo pequeños gemidos, pero gracias a la musica ambiental no debía oirnos nadie.Extendí mi mano por el hueco de la cortina recogiéndo el nuevo conjunto que tenía Ignacio y le pedí ir a por más. Jarek estaba a punto de correrse y giré la cabeza para ver su cara, fui yo la que me adelanté sintiendo un orgasmo maravilloso, a los pocos segundos Jarek se corrió en mi interior sintiendo como la fuerza de sus chorros de semen bañaban mi interior.Asi permanecimos unidos durante un rato, hasta que su pene se había quedado bastante flojo, pero yo no quería separarme de él, quería permanecer unida a él, estaba en la gloria y quería que aquello no acabase nunca. Al final nos separamos, él se vistió y yo hice lo mismo.

Le entregué a Ignacio varios conjuntos por el hueco de la cortina y le pedí que fuera a pagarlos a la caja momento que aprovechó Jarek para desaparecer y yo me dirijí a la caja con Ignacio. Cuando ambos abandonamos el probador, unas chicas que estaban fuera nos miraron con cara de asombro y cuchichearon algo entre ellas. Nosotros nos sentíamos en la plenitud y deseosos de que llegara otro momento de ardiente pasión para volver a unir nuestros cachondos cuerpos.Jarek y yo aprovechábamos cualquier momento para tener algún nuevo roce, por ejemplo una mañana cuando Ignacio estaba en la ducha, Jarek entró desnudo en mi habitación. En cuanto le ví, me envolví en su juego y era presa de él. No dudé un momento en despojarme de mi camisón y esperarle desnuda sobre la cama con mis piernas abiertas. Se oía el agua caer en la ducha y Ignacio silbaba una canción , el pobre no era consciente de lo que ocurría en su propia habitación.Jarek practicamente se abalanzó entre mis piernas y me hizo una comida de coño bestial, esta vez yo no reprimí mis jadeos y mis gemidos pues sabía que Ignacio no podía oirme. Jarek jugaba con mi clítoris y me sobaba las tetas con fuerza. Después subió hasta ponerse sobre mi. Con su mano sujetó su polla y la orientó de nuevo sobre mi rajita con la intención de penetrarme, pero el ruido de la ducha cesó y Jarek tuvo que salir por pies de mi habitación. Ignacio entro en el cuarto unos segundos después con una toalla rodeando su cintura y me miró extrañado al verme desnuda sobre la cama todavía con las piernas abiertas.- ¿que pasa cariño? ¿me estabas esperando? - me preguntó Ignacio ignorante de lo que acababa de ocurrir.- Si cariño, estoy muy susy. - contesté disimulando.Se quitó la toalla y se abalanzó sobre mi. Me besó en el cuello, y acariciaba mis tetas. Yo cerraba los ojos e imaginaba que era Jarek el que tenía encima. Ignacio colocó su polla entre mis piernas y de un golpe me penetró. Sentí bastante gusto, pero sin apartar de mi mente a Jarek, seguía imaginando que era él quien me follaba. En apenas unos segundos me corrí con cortos gemidos. Abrí los ojos y Ignacio seguía moviendo su culo y follándome con fuerza, desde luego con menos estilo que Jarek, aunque las comparaciones nunca sean buenas. Cuando giré la cabeza hacia la puerta, allí estaba Jarek desnudo observando como hacíamos el amor mi novio y yo y me lanzó una picara sonrisa. Aquello hizo que involuntariamente tuviera otro orgasmo, cosa que hizo a Ignacio correrse enseguida y dejar caer todo su peso sobre mi, bastante agotado. Jarek siguió desnudo en la puerta acariciando su polla y sonriéndome. Después salió de nuestro cuarto.

Asi fueron pasando los días, hasta la vispera del viaje de regreso de Jarek. Habíamos hecho de todo, en todas las posiciones, en todos los lugares, incluso en los más arriesgados y excitantes, practicamente con Ignacio al lado, pero Jarek quería probar algo más morboso y excitante. Estabamos de nuevo solos viendo la tele y Ignacio nos preparaba la cena, la verdad es que la cocina se le daba muy bien, cosa que aprovechabamos para desfogar nuestros instintos.- ¿Que te parece si hacemos un trío? - me preguntó de repente Jarek.- ¿Queeee?- Si, un trío, Ignacio, tu y yo.- Pero, ¿has perdido el juicio?- No tonta, lo haremos sin que él se entere, como siempre.Me quedé mirándole sorprendida, pues sus palabras me desorientaban, ¿realmente había enloquecido ? ¿o es que ya era un loco desde el principio ? Intentó aclararmelo:- Verás, esta noche es nuestra última noche y quiero hacer la mayor locura. Cuando vayas a tu habitación con Ignacio le dices que quieres hacer algo nuevo y le atas al cabecero de la cama y le vendas los ojos, después entraré yo y lo demás saldrá rodado.Mis ojos se salían de las órbitas. Desde luego era la mayor locura, pero me excitaba solo de pensarlo.- No Jarek, creo que eso es demasiado.- ¿No te atreves? - preguntó desafiante.- Si, pero me parece muy arriesgado...- ¿No ha sido todo arriesgado hasta ahora?Era cierto, habíamos cometido las mayores locuras tan cerca de mi novio y no había pasado nada, asi que aquello a pesar de ser una bomba, podía ser el máximo del placer.- No sé... - le dije con dudas.- Quiero que seas la reina de la noche y disfrutes con dos hombres a la vez, como tu te mereces, eres toda una mujer y quisiera darte ese regalo, aunque nos juguemos el tipo...Le besé en agradecimento y quedamos en cumplir ese tortuoso plan.

Después de cenar y tomar algunas copas, decidimos irnos todos a la cama. Primero se fue Jarek, luego yo y el último Ignacio.Cuando entró en la habitación, yo le estaba esperando con un camisón semitransparente que sabía que le encantaba, donde podían verse claramente a través de la tela mis rosados pezones y la linea de vello de mi pubis. Ignacio, como yo esperaba, se quedó embobado mirándome.- Estas preciosa así tumbada en la cama con ese camisón... - me dijo.- Soy toda tuya. Toda entera para ti. - le contesté.Se acercó a mí y me acarició las caderas, la cintura y las tetas por encima de la tela del camisón. Se quedó mirándome fijamente y me preguntó:- Jarek te pone susy ¿no?Me quedé muda por un momento, pues no me esperaba eso.- ¿que dices? - contesté como si no le entendiera.- Vámos, se que te gusta, está bueno ¿no?. Siempre ha gustado mucho a las mujeres. De hecho él ligaba siempre antes que yo, además tenía mucha habilidad para conquistar a las chicas.- Bueno, yo... si, me gusta, pero... - le dije un poco confundida- Vamos cariño, estos días te he observado y he visto como le mirabas y le devorabas con los ojos y él a ti. Si no hubiera estado yo cerca seguro que la hubierais liado ¿a que si?Aquello me sonó como una explosión, pero seguro que no sabía nada de nada, tan solo había notado alguna mirada, alguna sonrisa y nada más.- Eres tonto Ignacio... le contesté sonriendo.Sus frases me habían dejado helada, pero al mismo tiempo me sentía más excitada que nunca con la idea de que se iba a producir algo increíble.Tal y como habíamos planeado Jarek y yo, conseguí convencer a Ignacio para hacer algo más excitante la cosa. Le quité toda la ropa, le situé boca arriba en la cama, le até ambas manos en los extremos del cabecero de la cama con dos pañuelos y le tapé los ojos con otro pañuelo.
Puse una música ambiental tranquila y relajante, pero con un volumen bastante alto, para que no se oyera ningún ruido comprometido. Me senté sobre el estómago de Ignacio y a él le gustaba sentir el calor de mi sexo sobre su tripita. El suave camisón rozaba su piel. Le besé en la boca y dibujé con mis lengua su barbilla, su nariz y el contorno de sus labios... Me gustaba la idea de tenerle bajo mi poder.Al rato entró Jarek, tal y como habíamos quedado y se sentó al borde de la cama vigilando mis movimientos y los de Ignacio. Estaba desnudo y acariciando su pene con su mano.- ¿que habría pasado si me hubieras visto follando con Jarek? - le pregunté de pronto a Ignacio y mirando a mi cómplice.Mi novio se quedó silencioso durante un rato.- No sé, quizá os hubiera matado a los dos - me dijo riendo...Jarek se aguantaba la risa.- Pero, no decías que me notabas susy con él, quizás en el fondo eso te excita a tí también ¿no?Volvió a quedarse callado unos segundos.- Si, pero una cosa son unas miradas más o menos lascivas y deseosas de sexo y otras llegar a follar los dos delante mío. - contestó al fin.Yo sonreí sabiendo que no se había percatado de nada de lo ocurrido.- Pero, si hubiera sido al revés, osea, si una amiga mía, por ejemplo Nuria, se hubiera presentado en casa y se te hubiera insinuado, seguro que te la follarías...- Si, pero eso es distinto...- ¿distinto? ¿por qué?- Pues... no sé, los hombres somos más débiles en ese sentido y Nuria está muy buena, si se me insinuara, quien no hubiera caido en sus redes...Me quedé observándole e imaginandole follando con mi amiga. - Eres un machista y un cabrón. - le dije con tono celoso.A partir de ahí no dijimos nada más.

Jarek se levantó sigilosamente sin hacer ningún ruido y me quitó el camisón. Su mano derecha acariciaba mi espalda y mi culo. Ignacio seguía debajo de mi, sin enterarse de nada. Yo besaba tiernamente en los labios a Ignacio y poniendo mi culo en alto para que Jarek no tuviera problema en acariciarme. Sus juguetones dedos rozaban mi culito, me rodeaban con suavidad el ano y pasaban por mi rajita que ya se había humedecido. Era una sensación maravillosa.Fui bajando con mis labios por el cuello de mi novio hasta morder sus tetillas, para seguir bajando por su estómago hasta llegar a su sexo. Su polla estaba durísima, la tomé por la base con mi mano y apoyé mis labios en la punta dándole un besito. Después mi lengua fue deslizándose por un costado de su miembro hasta llegar a sus huevos que acariciaba con mi barbilla. Volví a subir por el tronco hasta llegar a la punta de nuevo. Mis labios se apretaron en su glande y mi lengua jugaba con el borde de piel que bordeaba su capullo. A continuación, y muy lentamente fui introduciéndolo en mi boca. Comencé a subir y a bajar con parsimonia haciéndole una mamada intensa. Yo permanecía agachada sobre la polla de mi novio y mi culo sobresalía por el fondo de la cama ofreciéndole por entero a Jarek que continuaba con sus dulces caricias. Noté como su lengua empezó a jugar con mi chochito y como ésta penetraba poco a poco entre mis labios vaginales. Después sustituyó su lengua por su grandioso miembro y se coló dentro de mí de repente. Emití un gemido prolongado con la polla de mi novio en la boca. Éste se quedó algo extrañado.- Te gusta mamármela ¿eh? - me dijo, sin saber que yo gemía por otro motivo.Jarek seguía bombeando tras de mi y yo colocaba mi culo con las piernas bien abiertas para permitirle mejor sus embestidas. Follaba como nadie. A Ignacio parecían volverle loco mis gemidos en un momento en el que yo había apartado mi boca de su miembro, se corrió sobre mi cara, salpicándome con potentes chorros por la nariz, la frente, el pelo, mi cuello... Jarek seguía follándome por detrás y yo seguí lamiendo la verga de mi chico, algo más desinflada. Mis manos acariciaban su pecho y Ignacio estaba como ido recuperándose de su orgasmo. Jarek me hizo una seña para darme la vuelta, pues quería que se la chupara. En una postura más que complicada me coloqué tumbada de lado en la cama, pasé una pierna por debajo de la de mi novio y la otra sobre su cuerpo de tal manera que nuestros cuerpos se enlazaron como dos tijeras y nuestros sexos quedaban en contacto. Yo movía mis caderas para que pudiera notar el calor de mi sexo intentando reanimar su fláccido miembro. Mi cabeza quedó a los pies de la cama y Jarek acercó su miembro a mi boca, agarrándolo por la base comencé a besarle y a darle suaves lenguetazos, mientras mi otra mano acariciaba sus huevos que estaban tan duros como su polla. Con mis dientes apliqué unos masajes por todo ese gran trozo de carne. Jarek se mordía los labios reprimiendo sus gemidos. Quería hacerle sufrir un poquito, aunque no demasiado, pues estaba como loca por meterme su enorme falo en la boca. Así lo hice, muy lentamente, abarcando con mis labios apretados su miembro e introduciéndolo poco a poco hasta llegar a tocar mi paladar. Los movimientos de mis caderas y mi pelvis sobre el sexo de mi novio, hicieron que su pene reaccionara y lo tomé con mi mano y lo pasé arriba y abajo por mi rajita húmeda. En unos de los movimientos conseguí que mi chico colara su aparato en mi coño y seguí girando mis caderás sobre él para que entrara y saliera en un polvo riquísimo. La postura de su polla dentro de mi, la hacían estar más tensa de lo normal y podía notarla en plenitud dentro de mi vagina. El pene de Jarek seguía entrando y saliendo de mi boca y a éste parecía extasiarle la imagen de verme follar con mi novio mientras yo le hacía una tierna mamada. Empecé a notar como mi cara ardía, como estaba bañada en sudor, cuando de pronto me llegó un orgasmo que me hizo gemir y gritar como si me estuvieran matando. En alguno de mis espasmos de placer llegué a morder el miembro de Jarek, pero eso parecía gustarle incluso más y se corrió dentro de mi boca llenándomela con su caliente leche, me tragué todo. A los pocos segundos fué Ignacio el que me inundó las entrañas con su nueva carga. Yo estaba en la gloria y tuve varios orgasmos cortos o una prolongación del anterior.

Estuvimos los tres callados durante un buen rato, pero yo utilizaba mis dos manos para masturbar las dos pollas que me habían proporcionado tanto placer. La de Jarek se recuperó antes y llegó a tomar un volumen más que considerable. Unos cuantos chupeteos de mi parte sobre su glande, la hiceron estar al máximo de su erección. Me di la vuelta y poniendo mi culo en pompa de nuevo, comencé a mamarle el pene a mi novio que seguía inmovil sobre la cama. También su miembro fue creciendo a medida que mis labios se aferraban a él. Le hice un guiño a Jarek y señalándole mi ano, se lo ofrecí para que me metiera su poderosa arma otra vez. No lo dudó, se lubricó el pene con mis jugos vaginales y fue abriéndose paso por mi culo que aún estaba algo dolorido de la última enculada de hacía unos días. Su glande no tuvo problemas para entrar en mi agujerito, pero el resto era más costoso, por eso Jarek salía de mi culo y entraba en mi chochito y volvia otra vez al ano, así fueron adaptándose mis músculos a su grandiosa polla. Era un follador increíble y sabía darme un gusto fuera de lo normal. Casi nunca había tenido orgasmos cuando me habían follado por el culo y esa vez volví a correrme con la maestría de Jarek perforando mi estrecho agujero. Separé la boca de la verga de mi chico y comencé a gritar como una loca, pues el dolor y el gusto que sentía en mi culo me habían hecho gozar a tope. Ignacio no se extrañó de mis jadeos, seguramente imaginaba que yo me estaba masturbando, y su propia imaginación hizo que se corriera sobre mi cara disparando varios chorros, que caían sobre mis ojos, mi pelo, mi boca y mi cuello. Jarek seguía dándome con fuerza por detrás, hasta que sacando la polla me bañó con su leche todo el culo y la espalda. Un potente disparo pasó por encima de mi cabeza y llegó hasta el ombligo de Ignacio, pero éste lejos de extrañarse parecía estar en la gloria.
Quedamos todos exhaustos: Mi chico tumbado con la cabeza de lado como si hubiera perdido la consciencia, yo sobre él, completamente echa polvo, y Jarek con su pecho apoyado en mi culo. Fue una sesión increíble de sexo, muy ardiente y excitante, con el añadido de haberlo hecho con mi novio y con su amigo a la vez, aunque el primero no se hubiera percatado.

Al día siguiente Jarek tuvo que marcharse y yo lo pasé muy mal, pues estaba totalmente colada por él, por su gran atractivo, por su forma de ser y por haberse portado como un gran amante, que me había dado muchísimo placer, como nadie había conseguido darme nunca tantas veces y en tan poco tiempo. Intenté disimular mi tristeza delante de Ignacio cuando le despedimos en el aeropuerto.- Lo he pasado de miedo amigos, tendré que venir más a menudo por aqui - dijo Jarek a modo de despedida.
Los dos chicos se dieron un fuerte abrazo con la promesa de verse pronto y luego Jarek y yo nos abrazamos y nos dimos dos besos, pero ambos no estabamos conformes con despedirnos así. De nuevo el ingenio de Jarek afloró y dirijiéndose a mi me dijo:- Oye no quisiera irme sin hacerte un regalo.- No tienes por qué molestarte. - le contesté.- Si, me has tratado como a un rey y eso merece una recompensa. Acompañame a la tienda de regalos que hay a la entrada y escoge lo que quieras mientras Ignacio me hace el favor de facturarme el equipaje. ¿vale?Ignacio asintió encantado a su petición y yo muy contenta le acompañé hacia la tienda de regalos. Agarrados de la mano bajamos corriendo las escaleras mecánicas como dos colegiales que han hecho alguna fechoría. Llegamos a la tienda de prensa y regalos y allí sin importarnos nada ni nadie, nos abrazamos y nos besamos apasionadamente como sin con ello nos fuera la vida.- ¿Sabes?, eres una chica muy especial y no te voy a olvidar nunca. - me dijo.- Yo tampoco a ti. - contesté mirándole a los ojos.Sus manos acariciaban mi pelo y mi espalda.- ¿Por qué no te vienes conmigo? - me preguntó.- No Jarek, sabes que no puedo... - contesté, aunque en el fondo de mi ser deseaba seguirle, acompañarle donde fuera, al fin del mundo. Estaba totalmente sometida a él.No volvimos a hablar, nos limitamos a mirarnos, a abrazarnos y a besarnos. Su lengua buscó la mía por última vez y ésta respondio juntándose en nuestras bocas devorándose mututamente. Su mano se introdujo por debajo de mi falda y me sobaba el culo. Podía notar su erección a traves de la tela de mi minifalda. Los clientes de la tienda, nos miraban alucinados, pues nos estábamos dando una buena despedida. Así estuvimos un buen rato. Tampoco fuimos más allá y decidimos quedarnos con el gusto en los labios.Jarek cumpliendo su promesa, me compró una pulsera muy bonita, que aún hoy conservo y me sirve para recordarle.

Volvimos con Ignacio sin pronunciar una sola palabra por el camino. Jarek se mezcló entre la gente y embarcó en su avión.
Durante el trayecto de vuelta a casa me sentí muy triste, había perdido algo que me había proporcionado mucha felicidad y placer. Todo se había esfumado. Por otro lado me sentía muy mal por haber traicionado a Ignacio de esa manera, pues me remordía la conciencia. Creía estar en la obligación de contarle todo con el riesgo que eso suponía, en cambio no tuve el suficiente valor para decirle nada. Al llegar a casa lloré sobre mi cama como una niña, con una mezcla de sentimientos que se enmarañaban en mi cabeza.

Con el tiempo todo pasó y mi obsesión por Jarek también. Nunca se lo conté a Ignacio a pesar de que me lo planteé varias veces. Despues de unos meses Ignacio y yo rompimos, pero por otras razones. A Jarek no le he vuelto a ver, pero le recuerdo a menudo. Quizás algún día le llame por teléfono para rememorar aquellas vacaciones.



__________________________
Recomiendanos!
Tu Nombre:
Tu E-mail:
Nombre de tu amigo:
E-mail de tu amigo: