Se levanta y sienta sobre mi pecho, me acaricia el cuello y pellisca la oreja, se gira totalmente y clava las puntas de sus botas al lado de mis tetillas, se inclina y puedo apreciar su lindo trasero a todo lujo. -Je Je. entonces un tiron lento y firme en mis bellos quita el encanto, comienza a mover el trasero de un lado hacia otro rosando mi estomago con su entre pierna, y siento un tiron lento y firme. Mierda, eso dolia de una manera y siento un tiron lento y firme, veo entonces como el guante se posa bajo las bragas y siento un tiron lento y firme. Se contonea de un lado a otro, no se ha dado vuelta a mirarme, esta clara no quiere sentir culpa. Comienzo a decir MMMMMM, -estaba amordazado-, y siento un tiron lento y firme, continuo y fustazo justo debajo de los genitales, nuevamente fustazo en el mismo lugar, mueve sus piernas contoneandose y el guante bajo las bragas acariciandose ,comienza entonces a iterar entre fustazos y tirones lentos y firmes. Estaba empalmado, ella tenia razon los fustazos me excitaban, lo cual no quitaba el dolor, ademas se estaba masturbando sobre mi, la escena excitante y muy dolorosa. Al cabo de una media hora comenzo a acariciarme suavemente, note que termino no me quedaba ni un solo pelito, subio ambas manos y comienzo a sentir mis testiculos estirandose.
Gira su rostro y mira con ternura, estoy atonito, que hago como la miro, ella sonrie y siento un fustazo. Vuelve a sonreir y vuelve a hacerlo. Se gira por completo y cambia la fusta a su mano derecha, el guanta va a mi cuello y comienza a hacer presion. Golpea con la fusta en su lugar favorito, debajo de mis testiculos, donde se siente el comienzo del pene por dentro. Ahora se inclina comienza a besar mis tetillas. Las apreta suavemente con los labios, suavemente con los dientes desde donde comienza retirandose hasta soltarlas, cada vez mas fuerte cada vez mas excitada, no hay fustazos su otra mano se ocupa ahora en ella, el guante en mi cuello acariciando y apretando.
Suspira, se deteniene, me abraza, me besa el cuello y acaricia el pelo, finalmente quie