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Relato erotico:
Casada: De fiel casada a... VI
(Capitulo VI: Videosexo controlado)Creí que mi culo se desgarraba para dejar entrar aquel ariete de cuero
negro, que se fue abriendo paso en mis entrañas, hasta que le oí
gritar
"ya estas empalada...guarra...", y comprobé horrorizada al
dejar incorporarme a medias, la rigidez de aquel instrumento en mi interior,
del que solo se veía fuera de mi culo, la correa con la que se sujeta
a la muñeca.
"y ahora...!", seguía gritando fuera de si mientras me daba
la vuelta y me apoyaba sobre el borde de la mesa, con lo cual aquella vara de
cuero me hacia sentir plena casi hasta los intestinos,"...ahora...me la
vas a chupar un rato", y diciendo esto se quito el calzoncillo.
Yo creí que me moría al ver aquella porra de carne no tan larga
pero si enormemente gruesa, que cogiéndome con ambas manos la cabeza,
me obligo a engullir hasta las bolas.
Cuanto mas chupaba mas gorda me parecía aquella manguera que ocupaba
toda mi boca provocándome nauseas, cuando su glande golpeaba contra mi
garganta, y trataba de respirar pero Miguel me mantenía firmemente sujeta
la cabeza sobre su enorme aparato.
Pareció aflojar un momento, lo que aproveche para coger aire y 'pedirle
que me sacara el consolador policial de mi culo, a lo que pareció acceder.
Me giro y tirando de la correa, lo saco de un golpe, lo que me produjo un sorprendente
orgasmo, que le dejo perplejo...
"te ha gustado zorra!", me dijo poniéndome la porra húmeda
de mis jugos ante la cara,"...luego te la meteré otra vez, pero
esta vez por el coño, después de que te haya follado...",
y diciendo esto, me tumbo sobre la mesa y de un solo golpe mientras me levantaba
las piernas al cielo, me endoso su enorme instrumento a través del coño.
La verdad es que antes de que el vertiera toda su leche en mis entrañas
me corrí como nunca y comencé a abrazarle y besarle, lo cual le
calmo un poco, aunque no cesaba de insultarme y decirme cosas que me iba hacer.
Cuando por fin se corrió, se apoyo sobre la mesa mientras yo me deslizaba
hasta el frío suelo donde con la falda a medio quitar y mis manos esposadas
a la espalda me quede unos momentos aturdida, mirando desde abajo aquel chorreante
miembro que había dejado su carga de sexo dentro de mi vagina.
Fueron unos minutos, tras los cuales, Miguel se incorporo del todo y se dirigió
hacia otra puerta que yo no había visto.
Poco después oí ruido de agua como de una ducha, y tras unos
minutos le vio salir con una toalla a la cintura, mirándome sonriente...
"no querías marcha?...pues creo que has tenido una poca...verdad?",
me decía mirándome con sorna,"así que, así
ascienden las putitas como tù en esta empresa!...
"cuantos ejecutivos te han pasado por la piedra?", me preguntaba
mientras cogiéndome de nuevo por los pelos me tiraba de espaldas sobre
el sillón,...y no me digas que ninguno, porque no me lo creo".
Cuando pude hablar mientras el se sentaba a horcajadas sobre la silla de control
y encendía un cigarro, le conteste,"pues aunque no te lo creas,
aun no me he follado a ninguno, pero en cualquier caso seguro que no son tan
bestias como tu..."
"zorra...tu viniste aquí buscando tomarme el pelo y te has llevado
una sorpresa...) o no?"
"No...", le dije,"...yo vine aquí dispuesta a que me
follaras y lo he conseguido...)satisfecho?"
Se levanto y se acerco a mi,"mira tía, este será el principio
de una larga relación, sexual por supuesto, puesto que pienso follarte
no solo alguna vez mas esta noche, sino muchos días mas...)entendido?"
En ese momento descubrí que también me iba el sado, pues aquello
me gustaba.
Se acerco y levantándome me llevo hacia el cuarto,"y ahora desnudate
y tumbate en la cama como una niña buena pues aun queda mucha noche por
delante", y mientras decía esto me quito las esposas...
Yo dude un momento, por lo cual acercándose a mi me tiro de la falda
y me quito la camiseta.
Volví a sentir esa vergüenza del sexo, el cuerpo a disposición
de un extraño ante mi, que me había follado a placer, pero seguía
siendo un desconocido para mi.
"La verdad!, me dijo, "es que estas para comerte...y no solo el coño,
sino el culo, las tetas...no tienes desperdicio", y mientras me empujaba
hacia uno de los catres, volvía a ponerme las esposas que esta vez sujeto
por un extremo a uno de los barrotes de la cama.
"No te muevas que ahora vuelvo"
Poco después volvía para traerme un café, y con otro par
de esposas amarro mi tobillo contrario a los pies del camastro con lo cual no
podía moverme.
Me fue vertiendo el café sobre los labios, mientras me miraba de arriba
abajo,"...de verdad...eres todo un ejemplar...no me extraña que
en la compañía todos quieran joderte...no me extraña".
Cuando termine de beberme el café, salió y apago la luz,"duerme
un rato si quieres, puesto que en cuanto mi instrumento este dispuesto, te voy
a follar otra vez", y salió dejando la puerta entreabierta.
Yo pensé en las situaciones por las que estaba pasando y en como acabaría
aquello, de pronto interrumpió mis pensamientos, la voz de Miguel que
hablaba por teléfono con alguien en la sala de control...
"Si tío...y no veas como esta...la tengo esposada en uno de los
camastros del cuartete...no, no creo que diga nada...le va la marcha...seguro...ya
lo veras...hasta luego"
De aquella conversación deduje que me aguardaba una noche mucho mas
movida de lo que esperaba.
Me quede medio dormida y me despertó el timbre del teléfono...
"Si dígame...", escuché contestar a Miguel,"...si
esta aquí, pero esta trabajando en su despacho y ha dicho que no le pasen
llamadas...como...ah Javier...bueno se lo diré...no, creo que se quedara
aquí toda la noche...si, tiene mucho trabajo pendiente...bueno, se lo
diré...buenas noches"
Descubrí que Javier había llamado, pero Miguel había toreado
perfectamente el toro...vaya si me iba a quedar toda la noche...pero atada a
aquel camastro!...y respecto a lo del trabajo pendiente me lo imaginaba...
A los pocos minutos oí una llave en la puerta electrónica de
la sala y el ruido de la silla de Miguel al levantarse, creí escuchar
un par de voces diferentes a la de Miguel, riendo y bromeando...
"Bueno nos tomaremos primero unas cervezas...y luego veremos ese mirlo
blanco que tienes escondido, cabrón..", decía uno de los
recién llegados,"...tío yo quiero verla primero...para las
cervezas siempre hay tiempo... y es verdad que la tienes atada...? eres un cabrón!",escuche
al segundo.
Oí unos pasos y de pronto me cegó la luz.
Allí en el borde de la puerta dos enormes tíos, sin duda en seguridad
escogen a los mejores, me miraban mitad divertidos, mitad deseosos de poner
sus manos sobre mi...sus manos o lo que fuera...
"Hola preciosa...", dijo uno de ellos acercándose a la cama,"carajo...vaya
ejemplar!", exclamo el otro tras el,")es o no es como os había
dicho?", les pregunto Miguel desde la puerta... con el tono del cazador
que enseña su pieza cobrada...
"vaya que si lo es, esta como un tren y ademas tiene pinta de viciosa...verdad
guarrona?", dijo el primero arrodillandose y cogiéndome la cara,"mira
rica me llamo Vicente, y este de aquí abajo...", y se toco la entrepierna,"se
llama vicenton y esta deseando conocerte profundamente..."
El otro recién llegado se acerco por el otro lado,"...también
mi picha esta lista, yo me llamo Guillermo...y tu?".
Yo me quede cortada, ibas a responder cuando Miguel interrumpió,"(venga
tíos, dejarla descansar un poco, así nos podrá satisfacer
a los tres, vamos por esas cervezas!", y apagando de nuevo la luz, salieron
de la habitación.
Les oí reír y bromear al otro lado de la puerta durante bastante
rato, al cabo de este tiempo oí a Vicente decirles,"...bueno tíos
vamos a tirarnosla de una vez, antes de que estemos mas borrachos...",
y les oí acercarse al cuarto.
Volvió a cegarme la luz, y vi el primero a Vicente quitándose
la camisa, bajo la cual volví a ver un musculoso cuerpo, se dio cuenta
y me dijo"...)te gusto verdad?...pues esto no es nada comparado con lo
que guardo aquí debajo...", y diciendo esto se quito el pantalón
y los calzoncillos. Me quede alucinada pues allí había màs
de 20 cm de dura, y erguida carne, dispuesta a penetrarme...por donde?.
En ese momento entro Miguel,"...venga tío ya se la has enseñado...es
que eres un obseso...", y cogiendole de un brazo trato de sacarle del cuarto,"...vamos
a cumplir lo pactado, el que gane esta mano de cartas se la tira primero...",
y lo saco de la habitación.
se estaban jugando a las cartas ser el primero en follarme!
Pasaron unos minutos y escuche a Guillermo gritar,"(mía...tío...esta
mano es mía...y esa puta también...", poco después
entraba quitándose la ropa en el cuarto y sin pensarselo dos veces se
tiro sobre mi en la cama, mientras con la mano derecha me magreaba las tetas,
con la izquierda colocaba su instrumento en la entrada de mi coño, y
de un golpe me lo metía hasta los cojones.
Empezó a besarme en el cuello, las tetas, la boca, mientras seguía
su frenético mete saca en mi coño, mientras escuchaba a Miguel
y Vicente jalear y cantar las arremetidas, sobre mi cuerpo, de Guillermo.
"...siete...ocho...nueve...diez...(venga tío correte ya que todavía
nos toca a nosotros!", decían ambos entre risas.
De pronto Vicente exclamo,"bueno tito el ya la ha empezado a follar, porque
vamos a esperar, que nos la chupe mientras tanto", y diciendo esto se colocaron
a ambos lados de mi cara poniéndome sus enormes y duras pollas casi al
unísono en la boca.
Aquello me gustaba y empecé a correrme como una loca con las embestidas
de Guillermo, hasta que me inundo de leche las entrañas, casi sin darme
tiempo a reponerme, fue Vicente el que ocupo el lugar de Guillermo en mi coño
mientras seguía mamandosela a Miguel.
Guillermo salió fuera del cuarto a seguir bebiendo.
Yo seguía esposada a la cama, así que era un juguete para aquellos
fornidos, y bien armados machos.
Vicente también se corrió, y mientras salía del cuarto,
fue Miguel quien ocupo su lugar. De un golpe me la endiño toda, mientras
me decía cosas al oído y me magreaba las tetas
"pero que buena estas...vaya par de domingas, da gusto manosearlas...)te
las habrán magreado muchas veces?...(venga tía muévete
que estas muerta y mi polla quiere ritmo!...(vamos tía, mueve el culo,
arriba y abajo, con energía!...así...así, venga que te
voy a ahogar el coño con mi leche...(vamos puta muévete!...venga...venga...!"
Yo me movía según el me pedía y logre correrme al menos
dos veces mas antes de que el dejara todo su semen en mi vagina y entre mis
muslos,"...vas aprendiendo zorrita...vas aprendiendo...pero aun te queda
mucho que aprender esta noche", y sonriendo salió del cuarto.
Yo llevaba ya cuatro polvos encima y un empalamiento, así que estaba
rendida.
Pero aun me aguardaban algunas sorpresas.
Paso un rato en el que les oía reír y contar guarrerías...
"Que gozada de tía tu...como la chupa, esta es una mamona experta...y
como se mueve, si casi tu no tienes que hacer...se ve que esta le da a menudo...pero
tenemos que disfrutarla mas..."
De pronto y tras un silencio, Vicente exclamo,"(tíos y si la hacemos
saltar!", yo me quede en silencio pues no sabia lo que era eso,"(no
tío no seas borrico!", decía Miguel,"(que si tío,
controlando, podemos pasarlo da buten!", tercio Guillermo, "bueno",
accedió Miguel, "pero yo controlo el tema, no quiero historias".
Estaba tratando de adivinar que era eso de saltar, cuando entraron los tres
en la habitación.
Miguel llevaba unos cables muy finitos con unas pinzas al final unidos a una
especie de batería pequeña, que coloco junto a la cama,"mira
tía, te vamos hacer bailar un poco, no pasa nada pero es una sensación
que veras como quieres repetir", y mientras decía esto me coloco
una de lasa pinzas enganchada a un pezón,"si tía!",
dijo Vicente,"veras que guay...
Me colocaron la otra pinza en el otro pezón, mientras me soltaban el
tobillo esposado, pero me esposaban la otra mano.
"lista?", me pregunto Miguel, yo no sabia de que iba, así
que tímidamente asentí con la cabeza, y entonces empecé
a sentir un hormigueo en los pezones que comenzaron a ponerse grandes y duros,
mientras una corriente muy suave se desplazaba por mi cuerpo y me hacia dar
pequeños saltitos sobre la cama.
"(funciona tío, funciona...mira como salta, dale mas...!",
decía Vicente que tenía ya un nivel de alcohol, mas que considerable.
"(eso, eso!...dale mas...", añadía Guillermo con expresión
sádica.
Yo me sentía como electrificada, y notaba como todos los pelos de mi
cuerpo se erizaban, mientras el volumen de mis pezones crecía poco a
poco, como yo nunca lo había visto.
De pronto ceso la corriente,")que tal?@ me pregunto Miguel, yo aun estaba
electrizada y sobre todo alucinaba con el tamaño y dureza de mis pezones.
Miguel me quito las pinzas, y Vicente se lanzo sobre mis tetas mordisqueando
y chupando aquellos duros picos de mis pechos, que parecía que nunca
iban a volver a su planario estado original.
Entonces fue cuando me corrí de la forma mas brutal y salvaje hasta
ese momento.
Mis gemidos excitaron a los tres hombres, y mientras Guillermo se colocaba
debajo de mi y me endosaba su miembro por el culo, Vicente seguía chupando
aquellos picos duros y enormes, y Miguel se colocaba entre mis piernas y me
ensartaba con su dura polla hasta el fondo de mi vagina.
Me debí correr como seis o siete veces mientras ellos eyaculaban por
todos mis agujeros, ya que tras dejar mis tetas, Vicente me había metido
a su vicenton en la boca.
La experiencia me dejo exhausta.
Cuando me hube repuesto, pasados unos minutos en que ellos siguieron con sus
risas y sus cervezas, volvieron de nuevo.
Esta vez era Miguel quien llevaba una especie de radio portátil, que
sujeto con esparadrapo sobre mi ombligo, con un cable que colgaba justo delante
de mi coño.
Entonces me introdujo una especia de huevo dentro de la vagina.
"Junta las piernas", me dijo,"y ahora sin separarlas comienza
a moverlas como si fueras en bicicleta", el primer movimiento me hizo gemir,
pues una descarga eléctrica recorrió mi vagina,"(sigue pedaleando...veras
como te gusta", insistía Guillermo.
Trate de repetir el movimiento y otra descarga me sacudió internamente,
otra vez mis pezones se endurecieron, y mientras Miguel me obligaba a seguir
"pedaleando", cada pedalada era una descarga eléctrica lo suficientemente
sensible como para hacer que me corriera, una vez que fui enlazándolas
una tras otra.
Tras correrme un montón de veces , me quitaron los aparatos, y Miguel
me dijo que podía vestirme y marcharme, pero que durante las próximas
semanas debía dejarme follar por los tres, al final del trabajo.
Cuando mire el reloj eran las seis de la mañana, Guillermo y Vicente
me acompañaron hasta la puerta de mi coche, no sin haberme magreado y
manoseado sin reparos por el pasillo, y medio follado ambos, vestida, en el
ascensor, luego sabría que Miguel desde el control, grabo sus manoseos
y follada en video, en el ascensor y casi en mi propio coche.
Llegue a casas cerca de las siete de la mañana, todos dormían,
me di una ducha y me metí en la cama, efectivamente como me prometió
Miguel, aquella noche había vivido y aprendido nuevas sensaciones.
Alterne las folladas con mis guardianes en casa, con las de mis "escoltas"
del trabajo, y los caprichos de don José, durante mas de 10 días,
hasta que le dije a Miguel que no me importaba seguir follando con el, pero
fuera del trabajo y pasando de Vicente y Guillermo.
Pero nuevas sensaciones en el sexo me aguardaban cuando hacia mas de un mes
que mi marido me había dejado a cargo de aquellas gentes insaciables.
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