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Santa: Semana santa en Los Roques
Esto sucedió hace ya dos años, mis padres estaban de viaje a Francia y como yo estaba en épocas de clases no me pudieron llevar así que me quedé en casa de mi abuela paterna cYo tenía 17 para ese entonces, yo era una muchacha que no imaginaba que algo así me iba a suceder, todo empezó cuando en casa de mi abuela suena el tel&ea...

Relato erotico:

Problema: NO HAY PROBLEMA


Ella no opuso resistencia, mi pija estaba muy duraHola a todos, soy editor, hace poco tuve una experiencia sexual muy apasionante que se las quiero contar para que ustedes compartan sus opiniones conmigo. Yo trabajo como secretario en una empresa hace ya varios años y realmente ya estoy bastante entendido en el tema, por lo que me han pedido que sirva de asesor a unos nuevos empleados que tomaron. Por supuesto acepté la oferta y ya hace unos 12 meses he ayudado a unos 5 chicos y 3 chicas en este nuevo trabajo para ellos. Una de las últimas en entrar a la empresa fue Miranda, una abogada de 28 años, morocha, alta, con un físico impresionante y ese aspecto de mujer inalcanzable que muy pocas poseen. Cuando empecé a ayudarla, mas que nada enseñándole algunos manejos internos y haciendo que conozca a la gente, me di cuenta que era una persona muy agradable y comenzó a gustarme mucho. Sin embargo me parecía un amor imposible por muchísimos motivos, primero yo tenía novia, segundo ella era una profesional y yo un simple empleado administrativo, físicamente era mas grande que yo, aunque medimos prácticamente lo mismo (1,75 cm) e inclusive es mayor porque yo tengo 26. Todo esto hacía que yo me sintiera atraído por ella, pero a la vez bastante distante, digamos que sin peligro de que piensen mal de nosotros o cosas así. Creo que nadie que nos viera juntos pensaría que somos pareja... Realmente cultivamos una linda “amistad” ella confiaba mucho en mi en el trabajo y yo me maravillaba mirándola día a día. Un día Alejandro, uno de los muchachos que trabaja en nuestro sector, invito a todos a su cumpleaños, él vivía cerca de casa y como Miranda no sabía como llegar, me ofrecí para acompañarla. Incluso quedamos en encontrarnos en un lugar y Miranda me iría a buscar con su auto (otra cosa que nos distanciaba, ella con auto último modelo y yo colectivo...). La verdad la pasamos muy bien, no era una fiesta muy grande ni lujosa pero nos divertimos mucho, hasta bailamos.
Miranda disfrutaba cada momento y eso a mi (y a todos) me sorprendía bastante, porque ella tenía las características de esas mujeres de muy alto nivel y muy exigentes, sin embargo se notaba muy alegre. Cuando comenzaron a bailar, enseguida se acercaron varios para invitar a Mir sin embargo ella, con mucha dulzura, les decía a todos que estaba acompañada por mi y se quedaba a mi lado. La verdad yo pensé que esto era mas que nada porque Miranda se había peleado hacía poco tiempo con su novio y no quería saber nada de los hombres, cosa que ella misma me había dicho, incluso en esa ocasión me contó que su ex novio era el único hombre con quien ella había estado por eso le costaba bastante encontrar una nueva pareja. Yo, ese día, hasta me la di de consejero y le dije que disfrute la vida, que busque otro hombre, que salga, etc. y su única salida desde la ruptura con su ex, era exactamente en la que estabamos. Obviamente, entre tantos rechazos por mi supuesta presencia, le pregunté si quería bailar y me contestó “obvio, no ves que te estoy esperando”. Creo que ese fue el primer momento en el que sentí que algo podía pasar entre nosotros. Claro, ella sabía que a mi me gustaba mucho, que había dejado a mi novia en su casa con la excusa de que era una fiesta de la oficina nada mas, etc. y comenzó a aprovecharse de mi estado de “noviazgo” por llamarlo de alguna manera, para divertirse un poco conmigo, y con todos los de la oficina que nos observaban. Me empezó a hablar al oído diciéndome que era una pena que yo tuviera novia, me tomaba de las manos y me acercaba a su cuerpo haciéndome sentir sus pechos espectaculares contra mis pectorales, agarraba con la mano una medalla que tenía puesta para que yo desvíe mi mirada a ese par de tetas impresionantes, etc. etc. etc... me estaba dejando loco, pero todo lo hacía en un contexto de diversión, baile, fiesta, tragos, tragos, tragos, etc. por lo que ni atiné a hacerme el galán ni mucho menos. Cuando nos cansamos de beber, bailar y por mi parte calentarme, decidió irse, por supuesto le pedí que me llevara porque yo estaba sin auto, aparte sería muy bueno para mi reputación con los chicos de la oficina ja, ja, ja. Ella aceptó y no dijimos ni una palabra en todo el camino, mas que comentar lo lindo de la fiesta etc. En un momento le pregunté o mejor dicho le afirmé que ella había tomado mucho y que se aguante los comentarios que iba a recibir en la oficina el lunes, ella sonrió y me contestó que todo lo que hizo no lo hizo porque hubiera bebido mucho... en ese momento me dejó helado y no dijimos ni una palabra mas hasta llegar a mi casa. Al parar el auto para que yo me bajase, cosa que lógicamente no quería hacer, le comenté que había disfrutado mucho con ella y que quería repetirlo, Miranda me dijo que no creía que se iba a repetir porque le era muy difícil salir con alguien que no fuera su ex novio. Aproveché y le dije que si quería yo le hacía olvidar a su novio por el resto de la noche, era un comentario con un claro doble sentido, por lo que si se enojaba yo salía con otra cosa, sin embargo me dijo que necesitaba eso por lo menos una noche. Como aún estabamos en el auto, pase mi mano izquierda por detrás de su cabeza y comencé a besarla sintiendo su lengua adentro mío de inmediato. Se notaba que tenía una calentura increíble por los meses sin su pareja sumado a la fiesta y el alcohol.
Pasé mi mano derecha suavemente por sus pechos y al no sentir objeciones, deslicé mis dedos por dentro de ese escote que toda la noche me había excitado, comencé a sentir su jadeo y agitación mientras yo paseaba mis dedos por unas tetas increíblemente firmes y unos pezones durísimos, entonces bajé mi mano por su vestido hasta llegar a sus piernas y fui subiendo su pollera para poder masturbarla, sentía su respiración agitada y se notaba que estaba entregada a lo que yo le hiciese, nunca dirigió su mano a mi pene que estaba por explotar así que tomé su muñeca y la llevé a mi bragueta, me desabroché el pantalón y rápidamente metió su mano por dentro de mi calzoncillo, sentí como agarraba mi pija fuertemente y se agitaba cada vez mas, comencé a masturbarla mientras ella lo hacía conmigo y cuanto mas fuerte yo se lo hacía ella lo hacía conmigo, de golpe sentí que no podía mas y como no quería acabar saque su mano y me dirigí a su conchita que ya estaba toda mojada, ella me preguntó que hacía, que estabamos en el auto, pero yo estaba re caliente y encima el auto estaba con los vidrios negros por lo que seguí. Pasé la lengua de arriba a abajo como para probar esa conchita maravillosamente depilada y escuché como Miranda suspiraba y pedía a gritos que se la chupe “AAAYYYY si por favor chupamela”, metí la mano bajo su muslo y comencé a comérsela con todas las ganas, a mi siempre me gustó chupar conchitas, pero esta estaba especialmente sabrosa, sentía sus líquidos mojando todo el tapizado del auto pero no paré por un buen rato, Miranda inclinó el asiento todo lo posible para atrás, subió la música de la radio y se abrió bien de piernas para que se la chupe con todo gusto. Yo chupaba esos labios, el clítoris y escuchaba como gritaba como una perra, “SSSSIII papito assssiiii siiii, chupamela mas, mas...” la verdad se notaba que había tenido algunos orgasmos pero ella estaba tan apasionada que yo no quería parar de chupársela, sentía sus manos en mi cabeza, presionando fuerte para que le metiera la lengua mas adentro y yo se la comía con todo gusto mientras la masturbaba a la vez con los dedos. De repente quise probar meterle un dedo por el culo, me di cuenta que ella estaba tan excitada que no se quejaría, entonces mientras le metía la lengua bien adentro de la conchita lubrique un dedo con sus líquidos y se lo introduje fuertemente en el culo, ella gimió de placer y levantó levemente la cadera para que yo continúe, entonces se lo empecé a meter y sacar una y otra vez mientras chupaba su concha, Mir gozaba como loca y pedía mas y mas, se agarraba las tetas con ambas manos y las apretaba fuertemente. Mi pija estaba que reventaba entonces decidí cogérmela allí mismo, aunque mi casa y mi cama estaban a unos paso, la calentura era tal que no podía mas, aparte estar en el auto era muy excitante. Me levanté como pude, Mir estaba con las piernas abiertas una arriba del volante y la otra en mi asiento, le dije que se pasara al asiento de atrás cosa que hizo inmediatamente y cuando me disponía a ponerme el forro Mir se pone de cuatro patas para pasar atrás, dejando frente mío un culo espectacular, con el agujerito bien abierto de la paja que yo le había echo, no aguanté la agarré desde atrás ella me dijo ¿que hacés?, levanté sus manos contra el respaldo del asiento trasero y se la metí todo lo que pude por el culo, sentí el grito de Mir corto pero fuerte y mi pija que no había entrado mas que la cabeza por lo que volví golpear fuertemente para metérsela bien, nuevamente Mir gritó pero esta vez fue una mezcla de placer y dolor, comencé a dársela mientras la masturbaba con mi mano, ella comenzó a disfrutarlo increíblemente, gritaba pero le gustaba mucho, de repente no aguanté mas y me vine en esa cola espectacular llenándola de leche, Mir suspiró acabando conmigo y nos quedamos quietos unos segundos disfrutando ese instante, luego nos acostamos en el asiento trasero del auto y nos quedamos hablando como 1 hora mas. La verdad fue maravilloso, un polvo increíble que ninguno de los dos olvidaremos. Hoy Mir

y yo nos vemos a solas muy esporádicamente, ella tiene novio (un hombre de 42 años) y yo continúo con mi novia, pero cuando los dos nos quedamos solos por alguna razón, aprovechamos para pasarla de maravilla aunque debo ser sincero nunca como aquella vez. Espero que les haya gustado.


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