Categorias de relatos
· Otros...
Relato erotico:
Virginidad: Como perdí la virginidad
Mi nombre es Ericka tengo 19 años, soy una joven alta, guapa, delgada de grandes ojos verdes. Soy de tez blanca como la leche y de excelentes proporciones.Era el mes de julio, y como siempre la presión de los exámenes semestrales se venia haciendo presente cada día. Unos meses antes había empezado una excelente amistad (que aun mantengo) con un compañero del salón de nombre Javier. La mayoría de nuestras charlas eran por messenger y por radio por lo que durábamos horas y horas charlando; sin querer cada día se tornaron mas subidas de tono. Llego un momento en que él propuso reunirnos para hacer de lo que platicábamos. Ese día hablamos por el radio temprano para ultimar detalles. Yo salí de mi casa con pretexto de reunirme con una amiga en el cine, a las 6 llegue
a su oficina. Yo llevaba puesta una blusa rosa de botones y una faldita de jeans
con su tanguita rosa. El salió a recibirme y se subió a mi coche,
platicamos aproximadamente 15 minutos dentro y yo seguía nerviosa, traía
puesta la ropa de la mañana, jeans y suéter rojo, que le sientan
muy bien, aunque se rasuro cosa que no me gusta en un hombre.
Por fin entramos a su oficina. Era un lugar frió con un sillón
negro de piel y un mostrador. Yo me senté en la silla de detrás
del mostrador y nos quedamos una hora platicando de cosas que no venían
al caso. Cuando yo pensaba salir de ahí porque no pasaba nada y llegue
a la conclusión de que no quería que pasara nada, Javier me sorprendió con
tremendo beso que me dejo viendo estrellitas.
Tengo que reconocer que besa riquísimo, y sus besos descargaban tanta
pasión, que no pude evitar fundirme inmediatamente, juraría que
vino mi primera corrida.
Comenzamos a besarnos, y entre más profundos eran nuestros besos, mas
me mojaba, él comenzó a acariciarme las piernas y el sentir como
se acercaba a mi conchita me tenia a mil. Mientras seguía sentada él
me tocaba mi conchita, primero con un dedo y acariciaba mi clítoris
con tal intensidad que no pude evitar dejar escapar un gemido de aceptación
y de placer, parece que esto lo excito mas por que a cada gemido mío él
mas aumentaba la velocidad, hasta que yo deje de respirar y vino mi primera
corrida. Fue una sensación diferente a todo, pero muy parecida a una
montaña rusa.
El continuaba besándome y no dejaba de tocarme, sus manos estaban en
una sola parte y a la vez en todos lados. Me desabotono la blusa y desabrocho
el sujetador. La forma en que besaba y lamía mis pezones me hacían
estremecer, no quería que acabara. Pero he de confesar que lo que más
me gusto era como besaba. Continuo prestándole atención a mis
tetas, estas a cada roce se ponían mas redonditas y los pezones muy
bien paraditos. Yo no sabia que hacer pero instintivamente puse mi mano en
su verga, el sentir ese bulto moviéndose me hizo que me volviera a correr.
Lo masajee con movimientos primero lentos y luego rápidos a lo que el
respondía con un beso de mayor duración. A quien haya experimentado
hacer el amor sin dejar de besarse, encontrara que es una de las experiencias
más gratificantes.
Con una mano me tocaba las tetas y con la otra mi conchita. Era tan deliciosa
la sensación de su mano sobre mi conchita que todo se me olvido en un
momento, me introdujo un dedo y después dos, a pesar de que era virgen
no me dolía nada y sentía de lo más rico. En eso él
me dijo: "Ven" y me senté en el mostrador, me quito mis braguitas
y me subió la falda completamente, continuamos besándonos, yo
me sentía como borracha, ida... me recargue y comenzó a descender
por mi cuello, luego bajo a mis pezones prestándole particular atención
a cada uno, continuo bajando y me dio mi primer sexo oral, que también
fue buenísimo.
Se detuvo súbitamente y se levanto y me dio un beso, se desabrocho
los pantalones, se bajo los boxers y me sorprendí cuando lo vi. Tenia
una verga hermosa, limpia, me dieron tantas ganas de mamarla que así lo
hice, aunque era inexperta por la forma en que el gemía sentí que
era la forma correcta, cuando tenia la verga durísima, me retiro y coloco
su preservativo, yo ya sabia lo que venia a continuación, por lo que
el simple hecho de ver como se lo colocaba, me dieron tantas ganas de tenerlo
dentro.
Me volvió a dar un beso y me dijo: "Recárgate, así..." continuamos
besándonos, y empecé a sentir que algo se introducía lentamente
en mi. Mi humedad y mi excitación me forzaban a abrir mas mis piernas
a tal grado de que me encontraba completamente encima del mostrador. Javier
hizo un mete y saca lento primero, después más rápido,
yo no podía dejar de gemir ni de tocarme, de pronto sentí como
un temblor por todo mi cuerpo por lo que supe que había llegado, después
otro... y luego una sensación de extraño hormigueo me recorrió desde
el vientre por todo el pecho y las piernas y así sin mas mis jugos seguían
llenándolo a el y al lugar cuando me vino mi ultimo múltiple
el se vino y pude sentir como su verga se ponía flácida dentro
de mi.
Javier se quedo recostado un minuto sobre mí y después me incorpore,
el se retiro de mí lentamente, y me dio un ultimo beso. Procedí a
acomodarme la ropa y el pelo, el también comenzó a vestirse,
al finalizar hablamos poco y salí huyendo, a pesar de que me había
encantado, no podía verlo. Aun así, seguimos haciéndolo
por otros 2 meses. Esta semana Javier hablo conmigo de volver a hacerlo...
aun no se que contestar.
__________________________
|